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viernes, 7 mayo, 2021

Las horas y los personajes del caso Óscar Pérez

Sesenta minutos antes de que fueran asesinados, el expiloto del Cicpc y las seis personas que lo acompañaban se habían rendido ante las autoridades. El funcionario encargado de la negociación les aseguró que se les respetaría la vida, pero al día siguiente Reverol exhibió sus rostros con un rotulado en la frente que decía: “fallecido”

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Aproximadamente a las 4:00 am del lunes 15 de enero inició la operación Gedeón, con el fin de darle captura al expiloto del Cicpc, Óscar Pérez. Funcionarios de las fuerzas militares cercaron el chalet blanco de dos pisos donde se resguardaba junto a seis compañeros; cortaron la luz y los teléfonos en el sector El Cujicito de la urbanización El Araguaney, ubicada en el kilómetro 16 de El Junquito, y comenzaron las primeras detonaciones.

Gedeón es un personaje bíblico. Fue un guerrero y el quinto juez del Antiguo Israel por 40 años. Es considerado uno de los más sobresalientes por la magnitud de su «obra guerrera» contra uno de los pueblos enemigos de Israel: los madianitas. Su nombre significa “cortador” y “destructor”, pues fue él quien destruyó este ejército, así como los que le segaron la vida a los siete miembros del grupo del inspector y piloto Óscar Pérez.

Tras permanecer casi siete meses en la clandestinidad, interrumpida por apariciones en redes sociales y dos asaltos a bloques de armas, el lunes 15 de enero, a las 6:46 am, Óscar Pérez utilizó de nuevo las plataformas digitales. En esta oportunidad para informar que había sido sitiado en el lugar donde se encontraba escondido.  A través de un video en Instagram dijo que estaba en El Junquito y le hizo un llamado “al bravo pueblo de Venezuela. Ahora ustedes tienen el poder de que seamos libres”, se encomendó a Dios y nombró a sus tres hijos: Sebastián, Santiago y Dereck.

La ministra de Servicios Penitenciarios, Iris Valera, fue la primera funcionaria del Estado en comentar lo que estaba sucediendo en El Junquito. En un tuit que publicó a las 8:14 am, describe a Pérez como “cobarde”, pues dice que ahora sí tiene miedo, luego de “verse atrapado como una rata”.

Pese a que habían cortado la electricidad y las telecomunicaciones del kilómetro 14 al 17 y en las urbanizaciones El Peñón y El Araguaney, Óscar Pérez envía otro video a las 8:26 am donde se declara en resistencia y afirma que aún no se ha entregado a las autoridades, sino que estaba negociando cómo se haría el procedimiento.

Mientras el expiloto aseguraba en sus videos que se encontraba rodeado por varios cuerpos policiales y militares, funcionarios de las Fuerzas Especiales de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) subían después de las 9:00 am al lugar donde estaba escondido, junto a su grupo de combate. En la entrada de la urbanización se encontraban funcionarios de la Guardia Nacional que tenían como misión evitar el paso de la prensa y de los vecinos de la comunidad; la neblina también impedía tomar gráficas de lo que sucedía. En ese momento, jeeps del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) fueron desalojados y trascendió que era por temor a que ayudaran a escapar a los sitiados.

Las alertas del piloto

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Otro video más es publicado a las 9:13 am, en el cual se ve a Óscar Pérez dialogando con el encargado de la operación, el director de la Faes, mayor de la GN, Rafael Enrique Bastardo. Este funcionario ocupó la presidencia del Instituto de Minas del estado Guárico durante la gestión del gobernador Ramón Rodríguez Chacín; además, fue sobreseído el 5 de octubre de 2006 por el delito de cambio ilícito de placa de vehículo automotor, previsto y sancionado en el artículo 8 de la Ley sobre el Hurto y Robo de Vehículos Automotores.

En el audiovisual, por primera vez aparece en escena Daniel Enrique Soto Torres, periodista zuliano que pertenecía al grupo llamado “La Resistencia”. Le dice a Bastardo que a partir de febrero los venezolanos no van a tener comida, que ellos como funcionarios deben hacer algo. Soto grita con fuerza: “Yo sé que están cumpliendo órdenes, pero su corazón les dice otra cosa”.

Seguidamente habla José Ángel Pimentel. El segundo del grupo de Pérez cuenta que, a pesar de haber formado parte del Cicpc durante años, hizo lo que hizo “por ustedes, por los funcionarios, por mi familia. Hasta cuándo esos políticos corruptos nos engañan. Hasta cuándo ellos se hacen multimillonarios”. Desde hace siete meses tiene a su esposa presa en la sede del Sebin, en El Helicoide.

Soto nuevamente toma la palabra y dice que ni él ni sus compañeros han recibido dinero, sino que su motivación han sido sus familiares, quienes “tienen que partirse el culo para sobrevivir”. Les pide que tomen consciencia. En las imágenes se ven a unos 10 funcionarios de las Faes y se escucha la voz del mayor Bastardo —quien comenta que arriesga su vida al dialogar con ellos— decir que prenderá el radio para pedir que no suban más funcionarios, sino que en el sitio estarán los que ya están, periodistas, el Ministerio Público, “para hacer de esto un final: ganar-ganar”, porque tiene instrucciones, aunque no lo crean, del presidente Nicolás Maduro “de resguardarles la vida” y si llegan los Grupos de Antiextorsión y Secuestro (Gaes) ya no estará en sus manos, porque “saben cómo actuamos los grupos de operaciones especiales”.

No obstante, El Pitazo registró que nunca dejaron de subir funcionarios a El Araguaney sino que llegaron refuerzos: Guardia Nacional, Sebin, Policía Nacional Bolivariana, Ejército, Dirección de Inteligencia y Estrategia (DIE) de la PNB y funcionarios de los Grupos de Antiextorsión y Secuestro (Gaes) que fueron mencionados por el mayor Bastardo.

A las 9:27 am, Pérez publicó un video donde luce ensangrentado y asevera que le están disparando con armas RPG, lanzagranadas y hay francotiradores. “Dijimos que nos íbamos a entregar y no quieren que nos entreguemos. Nos quieren asesinar”. Sus palabras hacen constar que la petición de rendición no fue aceptada.

Diosdado Cabello es el segundo miembro del Gobierno en referirse a los hechos de El Junquito. El diputado de la ANC tuiteó, a las 9:53 am, que el expiloto del Cicpc había atacado a dos policías del Faes y dio a entender que por esa razón los funcionarios de seguridad respondieron al fuego.

Óscar Pérez publicó otro video a las 9:57 am. En él su tono de voz suena diferente y se sentía asustado. “No quieren que nos entreguemos, literalmente nos quieren asesinar, nos lo acaban de decir». Desde el kilómetro 16 se escuchó que estallaron tres granadas más. Un vecino de la zona comentó: “Si ese hombre sale de allí es 007”.

Dos minutos pasó entre el penúltimo video y el último publicado en la cuenta de Instagram @equilibriogv. 9:59 am marcaba el reloj cuando, con voz aturdida, Pérez declaró: “Tenemos heridos, nos siguen disparando» y grita a los cuerpos de seguridad «nos vamos a entregar. No disparen, aquí hay mujeres y niños». Hasta ese momento, muy pocos vecinos de El Junquito sabían de esos audiovisuales tras la caída de red; quienes subían de Caracas llegaban a mostrarlos.

Transcurrieron varios minutos de silencio; sin embargo, a las 10:11 am, según los registros de El Pitazo, se escuchó un fuerte estallido en la zona. En horas de la noche, a través de un video que difundieron funcionarios que habían participado en el operativo, se confirmó que éste fue producto de la explosión de un lanzacohetes antitanque RPG-7.  Se sospecha que esto causó el desplome de la estructura.

Desde ese momento se viralizó otro audiovisual que muestra cómo los grupos tácticos del Faes —una unidad perteneciente a la PNB que fue creada en medio de las protestas de 2017 y es la principal protagonista en las Operaciones de Liberación del Pueblo (OLP)—, luego de la RPG, lograron entrar a la residencia y abrieron fuego, pero se genera un intercambio de disparos entre los propios funcionarios, por lo que se escucha  gritar en el audiovisual a una mujer: “No disparen, son los tácticos”. Un reportaje de RunRunes describe la actuación de este grupo policial: entre mayo y noviembre de 2017, 31 % de los homicidios cometidos por los cuerpos de seguridad del Estado venezolano en Caracas fueron su responsabilidad.

De acuerdo con reportes de El Pitazo, luego de las 10:40 am no se escucharon más detonaciones; a su vez, entraban bomberos y salían ambulancias.

Los primeros heridos que ve la comunidad de El Junquito fueron trasladados en motos, en su mayoría vestían con el uniforme del Faes. De acuerdo con reportes policiales, aproximadamente a las 11:00 am ingresaron al Hospital Miguel Pérez Carreño, en La Yaguara, ocho funcionarios con heridas de bala. Dos de los heridos fallecieron, identificados como Andriun Domingo Ugarte Ferrer y Nelson Antonio Chirinos Cruz.

El primero, tras un chequeo de su cédula en el Consejo Nacional Electoral, tenía doble identidad, pues además de ser supervisor jefe del componente policial también era líder del colectivo Las Tres Raíces del 23 de Enero, cuyo nombre verdadero era Heyker Leobaldo Vásquez Ferrera; la cédula del segundo correspondía a la identificación de Gabriela Carolina Montilla Vivas, cuyo domicilio está en Caracas. Una situación similar ocurrió cuando se buscó la identificación del oficial herido de la PNB, Adrián Vargas, cuya cédula de identidad es 20.733.245, adscrito al servicio de ambulancias, pero el portador de dicho documento es Mary Alejandra González Jaimes, quien reside en el estado Táchira.

Las voces del oficialismo

Pese a la presunción de la colectividad nacional e internacional de que luego de la explosión habían muerto Pérez y los suyos, Iris Valera tuiteó de nuevo a las 12:31 pm: “Pagarán con todo el peso de la ley el daño que han causado”. Y llamó a capturar a Miguel Rodríguez Torres, exministro de Interior, Justicia y Paz, a quien calificó como mentor de Pérez.

Después de Varela, el tercero de los funcionarios del Estado en salir al ruedo fue el ministro de la Agricultura Urbana, Freddy Bernal, quien a través de un audio comunicó que “en combate había muerto el camarada Heyker”.

Aunque se aseguraba que Pérez y su grupo habían sido asesinados, no había un parte oficial que lo confirmara.  En cadena de radio y televisión, el presidente Nicolás Maduro, a las 7:52 pm, habló sobre el caso: “Quiero felicitar a la Guardia Nacional, Policía Nacional y comandos especiales de las Fuerzas Armadas por desmantelar el grupo terrorista que atentó contra el TSJ en el mes de junio”. En ningún momento los menciona, solo dice que el ministro de Interior, Néstor Reverol, es el encargado de dar la información de lo sucedido en El Junquito.

Esa noche no se pronuncia Reverol, sino que deja su alocución para el día siguiente. A las 12:50 pm del martes 16 de enero, con una lámina detrás, confirma la muerte de Óscar Pérez y seis personas más.  Identificó a los fallecidos como: Óscar Pérez, Daniel Soto, Abraham Lugo, José Díaz Pimentel, Jairo Lugo, Abraham Agostini y una mujer que faltaba por identificar, quien horas después se conoció era Lisbeth Ramírez Mantilla y se encontraba en el sitio por ser novia de Jairo Lugo. En la declaración, Reverol hizo públicas las fotografías de los dos funcionarios de la Faes muertos y de las armas que fueron incautadas.

Ese día no se sabe nada más del caso, hasta las 9:00 am del miércoles 17 de enero cuando usuarios informaban, a través de tuiter, que con tiros al aire vecinos del bloque 40 del 23 de Enero habían despedido el cuerpo de Heiker Vásquez del sitio que durante toda su vida fue su morada.

La caravana fúnebre paralizó la ciudad mientras llegaba a su destino, el Cementerio del Este en La Guairita. El entierro inició a las 11:00 am y se confirmó, con miembros del Frente Sergio Rodríguez, que Vásquez, además de ser funcionario del Faes, era colectivo y portaba doble identidad. Los colectivos revelaron que su cuerpo le había sido entregado a sus familiares el lunes 15 de enero, alrededor de las 6:00 pm.

Ese mismo 17 de enero, a las 9:30 pm, Diosdado Cabello, en su programa Con el Mazo Dando, dio su versión de lo ocurrido en El Junquito. “No nos alegramos por lo que pasó, nos da mucha tristeza. A nosotros nos interesaba capturarlo vivo para que rindiera cuentas ante la justicia”. Confirmó lo dicho por el mayor Bastardo sobre que el presidente Nicolás Maduro había ordenado“resguardar la vida” de los miembros del grupo, pero acusó a Pérez y a su gente de que en el lapso de entre 4:00 am y 11:20 am nunca dejaron de disparar; por eso llegaron los refuerzos y fueron recibidos “a plomo limpio por los terroristas”.

Del otro funcionario caído, Nelson Antonio Chirinos Cruz no se tenía información, pero luego, a través de la prensa de la Alcaldía de Puerto Cabello, estado Carabobo, se conoció que había sido enterrado la mañana de ese miércoles, 17 de enero, en el cementerio Jardines Campos de Paz.

Tres días después de lo sucedido en aquel chalet de El Junquito, alrededor de las 10:00 pm del jueves 18 de enero, los funcionarios de la morgue de Bello Monte permiten, tras varias denuncias, que tanto la tía de Óscar Pérez como los familiares de las otras seis víctimas pasen al reconocimiento de los cadáveres. Una abogada del Foro Penal Venezolano aseguró que solo les vieron el rostro, desmintieron los rumores de cremación y que estuviesen en estado de descomposición. Se conoció que los cuerpos estaban refrigerados y tenían un precinto de seguridad para que no se filtraran fotos ni videos.

La noche del viernes, alrededor de las 6:00 pm, se filtran imágenes de las actas de defunción que le fueron entregadas a los familiares de Óscar Pérez y sus seis compañeros. En ellas queda constancia de su causa de  muerte: «hemorragia subdural, fractura de cráneo, herida por arma de fuego con proyectil único a la cabeza». El certificado de defunción de Pérez es el N° 3368758.

La mañana del sábado 20 de enero, alrededor de las 9:00 am, se corre la voz de que funcionarios de la morgue de Bello Monte trasladaban, sin autorización de sus familiares, los cadáveres de José Díaz Pimentel y Abraham Agostini al Cementerio del Este. Guardias Nacionales se impusieron en la entrada del camposanto y armaron un piquete con el fin de impedir el paso a la prensa y a los familiares que llegaron tarde. Tras horas de espera, luego de que los enterraran, aproximadamente a las 11:00 am, los militares dejaron entrar a familiares, amigos y sociedad civil que deseaban ver las urnas.

Después de ser enterrados los cuerpos de Díaz Pimentel y  Agostini, familiares de los hermanos Lugo, Soto y de Lisbeth Ramírez informaron que los cuerpos serían trasladados a sus estados de origen: Zulia y Táchira.

Los cuerpos sin vida de Daniel Soto Torres y de los hermanos Jairo Lugo Ramos y Abraham Lugo Ramos llegaron a las 6:00 de la tarde al aeropuerto de La Chinita y fueron enterrarlos en una fosa común en el cementerio que lleva el mismo nombre, ubicado en el municipio San Francisco, estado Zulia.

Por su parte, el cuerpo de Lisbeth Ramírez llegó a su tierra natal pasadas las 8:00 p.m. y tras ocho horas de espera, fue sepultado en el cementerio Caneyes, municipio Cárdenas, a las afueras de San Cristóbal.

Con respecto a Pérez, fue el último en ser enterrado. La madrugada del 21 de enero, a eso de las 5:30 a.m. llegó su cuerpo al Cementerio del Este. Su tía Aura Pérez y su prima fueron las únicas a quienes le permitieron el acceso, a ellas y a los guardias nacionales que a bordo de motos de alta cilindrada evitaron a toda costa que las imágenes del sepelio controlado del expiloto salieran a la luz. Finalmente fue sepultado a las 7:00 a.m., pero se abrió el acceso a los demás familiares y a quienes deseaban llevarle una flor pasadas las 8:15 a.m.

Para el momento de la redacción de este trabajo, el fiscal designado por la Asamblea Nacional Constituyente, Tarek William Saab, ni el defensor del Pueblo, Alfredo Ruiz, se han pronunciado al respecto.

Primera ejecución extrajudicial en vivo

El testimonio de Pérez, a través del cual se supo que funcionarios militares y policiales lo tenían cercado en El Junquito, fue la fuente primaria de la primera ejecución extrajudicial en vivo y directo en Venezuela. Andrés Cañizalez, director de Medianálisis, explicó que “Óscar Pérez usó de forma sistemática y efectiva las redes sociales; no le salvó la vida, pero dejó un testimonio para que, cuando se restablezca el Estado de derecho, se investigue”. Aseguró que el hecho concentró la mirada y fue tendencia, pero, lo más importante, que es un documento que va a trascender.

Por su parte, Luisa Torrealba, investigadora del Instituto de Investigaciones de la Comunicación (Ininco) de la Universidad Central de Venezuela (UCV), explicó que la transmisión de Pérez permitió que los ciudadanos y medios tuvieran acceso a una parte de la información que el Gobierno calló. Aseguró que de no ser por ese registro, se tendrían muchas más dudas de lo que sucedió.

LAS HORAS Y LOS PERSONAJES DEL CASO ÓSCAR Pérez REDACCIÓN Daisy Galaviz | VIDEOS Juan Bruzual | FOTOS Rayner peña | Infografía et | coordinación irene Sarabia M.

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