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sábado, noviembre 26, 2022
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SUCESOS QUE ESTREMECIERON al Zulia en el 2017: El asesinato de tres niños a manos de su padre y el de un empresario por su codicioso hijo, entre los más impactantes

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En el el 2017 se registraron impactantes sucesos que estremecieron al Zulia. Unos más sanguinarios que otros. De los tantos casos ocurridos hasta este diciembre, cuatro de estos aún son comentados por la colectividad por la forma como fueron ejecutados.

Es por ello que Noticia al Día presenta a sus lectores una recopilación de esos hechos que causaron más impacto en la opinión pública. Destaca el asesinato del empresarios  Bruno Allio a manos de su hijo, la monstruosa matanza de tres niños por su desquiciado padre, el asesinato de la abogada Olga Lucía planificado por su expareja y una «guerra sin cuartel» que tuvo como escenario la casa de «Antonito» Meleán.

“Brunito” mandó a matar a su padre para quedarse con su fortuna

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La mañana del 24 de febrero tres jóvenes le cegaron la vida un reconocido empresario italiovenezolano, Bruno Allio Bonetto (60), cuando salía de su apartamento en el edificio Murano, en el sector Don Bosco de Maracaibo. Su propio hijo, Santiago Giovanni Allio Torres, de 27, conocido como “Brunito”, fue el artífice de este crimen que conmocionó al país.

Planificó la muerte de su progenitor, según las primeras investigaciones practicadas por el Cicpc. El joven confesó durante su interrogatorio en la base de Homicidios horas después del crimen, señalando que su objetivo era sacar a Bruno de su camino para poder heredar toda su fortuna.

Declaró al verse descubierto que si tuvo contacto con Daniel José Mondoy Barreto, de 18 años, y el adolecente de 17, autores materiales del crimen. Confesó que él había planificado todo para que la muerte de su papá se tratara de un robo de vehículo, pero las cosas se salieron de control.

Santiago dijo que dos semanas antes del crimen comenzó a planificarlo, y fue allí cuando contactó a Gustavo Adolfo Hernández Medina, de 23 años, quien hizo el enlace con los sicarios. Le comentó a su “pana”, con quien había jugado varias veces fútbol sala en las canchas del Colegio de Abogados, que quería deshacerse de su padre para heredar toda su fortuna.

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Gustavo lo ayudó a encontrar a los dos sicarios en el sector Cerros de Marín. Los puso en contacto y después se desentendió del tema, según habría contado el propio Santiago.

Poco a poco fue brindándoles información a Daniel y al adolescente sobre los movimientos de su padre. Les explicó cuáles eran sus sitios concurridos, los lugares donde paraba, a dónde iba, con quién se la mantenía, en fin, todo sobre Bruno Allio.

Para poder ejecutar este crimen los sicarios le pidieron un adelanto a Santiago, y éste les canceló 300 mil bolívares del millón pactado para realizar el trabajo. Se los entregó en efectivo unos días antes del asesinato, y les dijo que les iba a proporcionar el arma con que lo matarían.

Contó que él les brindó el acceso a los asesinos al edificio Murano, y les proporcionó la pistola Beretta marca T92FS calibre 9 milímetros, propiedad de Bruno, cuando entraron al edificio. Eso lo hizo minutos antes del crimen, pues bajó primero que su padre.

Además de hacerlos pasar, les abrió la compuerta de la camioneta Cherooke con un control adicional que tenía, para que se escondieran allí. Santiago dijo que no contó con los sistemas de vigilancia de la zona. No tomó en cuenta ese detalle, que a la postre fue lo que lo delató, además de los testigos que vieron a la camioneta roja que recogió a los asesinos cuando huían del lugar.

El plan inicial era pensado sacarlo de la zona, llevarlo hasta un paraje solitario y darle muerte. Sin embargo el empresario levantó las manos y aceleró su Cherooke hasta estrellarse contra la cerca de una casa justo frente al conjunto residencial. Trató de bajarse pero los sujetos le dispararon en la cabeza.

Luego se bajaron de la camioneta y huyeron corriendo del sitio haciendo disparos al aire, pero fueron captados por las cámaras de seguridad de los establecimientos aledaños.

Caso cerrado

Adolfo fue detenido en su residencia, lugar aún no especificado, mientras que Daniel fue capturado en el sector Cerros de Marín, no sin antes medir fuerzas con los efectivos del Cicpc y resultar herido tras un disparo rasante en el cuello. Durante sucedía esto, el adolescente de 17 años logró evadirse.

Semanas después en una intensa balacera con efectivos del Cicpc, cayó muerto Heliesser Alexander Duno Gómez (18) presunto sicario que mató a Bruno Allio Bonetto (59). Funcionarios del Cicpc Homicidio y Secuestro le dieron la voz de alto cuando el delincuente estaba escondido en una vivienda, pero el hampón comenzó a disparar contra los efectivos y logró salirse por la parte trasera de la casa para escapar.

El tiroteo se produjo a las 3:30 de la tarde de este viernes 23 de junio, en el sector Las Termas, de Cerros de El Vigía, de la parroquia Santa Lucía. Duno cayó herido en la residencia 2D-83 y fue trasladado hasta el CDI de Cerros de Marín, donde murió a los pocos minutos de su ingreso.

El delincuente estaba solicitado ante el Juzgado Primero de Primera Instancia de Control Sección Adolescente, desde el 23 de marzo de este año por homicidio calificado.

Contrató dos bandas para mandar a matar a su ex esposa, la abogada Olga Lucía

El viernes 17 de marzo varios delincuentes ingresaron a la casa de la abogada Olga Lucía Pineda Sánchez, ubicada en la avenida 69A de la urbanización Los Aceitunos, y le dieron muerte a puñaladas tras cometer un robo, lo que a la postre significó un plan orquestado por la ex pareja de la profesional del Derecho, Luis Rafael Gutiérrez Morales.

En dos meses contrató los “servicios” de dos bandas de delincuentes para robarla y luego asesinarla. Las investigaciones realizadas por funcionarios de la Dirección de Inteligencia y Estrategias Preventivas de Polisur, tan efectivas como las que inició la base central de homicidios del CICPC-Zulia, determinaron que hace dos meses Luis Rafael Gutiérrez le solicitó a su hermano Jonathan Joseph Gutiérrez Morales (39), que le contratara a unos hampones para robar todo lo que se encontraba en la casa que adquirió con su entonces esposa Olga, ubicada en la calle 83, entre la tercera etapa de la urbanización La Victoria y el barrio Panamericano, al oeste de Maracaibo.

Aprovechó que Olga Lucía se había ido de viaje a Valencia para que los hampones dieran el golpe. Lo hicieron sin ninguna dificultad, pues sabían que nadie los molestaría. La intención era que su exesposa abandonara la vivienda para que la vendiera. El plan salió a la perfección. Cuando la profesional del Derecho, hija de la juez Ana Sánchez de Pineda y el profesor Antonio Pineda, llegó a su hogar se consiguió con que lo habían vaciado. Fue de esa manera que la joven, madre de dos niñas de dos y cuatro años, se mudó a la casa de sus padres en la avenida 69A de la urbanización Los Aceitunos. Allí se sentía más tranquila por la seguridad que tenía la quinta.

Pero el enfrentamiento entre la pareja luego de sus tres meses de divorcio se agudizó. Según las indagaciones realizadas por Polisur y el CICPC, el exmarido de la abogada llegó hasta amenazar con un arma a quienes fueron sus suegros y a su pareja. Fue arrestado por violencia de género y precisamente el día que fue asesinada Olga Lucía, tenía su audiencia, a la que no acudió. Esa mañana del pasado viernes 17 de marzo se presentó a la escena del crimen tratando de mostrarse consternado tomando a la menor de sus hijas entre los brazos.

Una semana antes lo escucharon comentar que lo perdería todo, la casa, sus hijas y el bienestar que le brindó la familia Pineda Sánchez. Le quiso poner punto final a lo que consideraba una amenaza decidiendo vengarse de la forma más vil. Nuevamente habló con su hermano Jonathan para que contratara la banda que había desvalijado la casa en La Victoria. Pero esta vez sus intenciones iban más allá. Hasta el jefe del grupo de hampones sintió terror cuando le propusieron que querían matar a Olga Lucía y su madre. El asaltante le fue claro y le dijo que “lo mío es robar quintas y no asesinar”.

Luis Rafael estaba firmemente decidido a concretar su malvado plan y le pidió a su hermano que buscara a otra banda. Con la promesa de que una vez dentro de la casa “coronarían” una fortuna, pretendía convencer a este nuevo equipo de delincuentes. Además de ello, estaba dispuesto a ofrecer una suma millonaria.

Jonathan Gutiérrez, siguiendo al pie de la letra las instrucciones de su hermano Luis, encontró un joven delincuente de nombre Osmel Darío López Montiel (22), apodado “El Coro”. Se lo habían recomendado y le aseguraron que este “iba para adelante” en ese plan. Este sujeto inmediatamente ubicó a Richard José González Aizpurua (27), alias “El Chivo”, quien el pasado 26 de febrero se evadió de un calabozo de Polisur, junto a Reiner Antonio González González, de 23, apodado “El Pupi, quien lo acompañaría en esa aventura.

“El Chivo”, un delincuente experto, viendo lo delicado de la propuesta, le propuso al exesposo de Olga Lucía que les diera su auto Ford Focus como forma de pago. Este se rehusó porque el vehículo está a nombre de su hermana y le ofreció dos millones 600 mil bolívares más lo que se iban a llevar del asalto de la quinta de los Pineda-Sánchez.

El hampón aceptó y se buscó a un solo “compinche”, a alias “El Pupi”, pues tenía información de cómo iba a entrar a la casa. Fue de esa manera como a eso de la 1:00 de la madrugada del pasado viernes entraron sigilosamente como serpientes a dar el golpe. Sometieron a los esposos Pineda-Sánchez, a una adolescente de 13 años, a Olga Lucía y sus dos pequeños. Luego de que se pusieron en dinero, joyas y electrodomésticos, los metieron, con la ayuda de la abogada, dentro de la camioneta Grand Vitara que estaba estacionada en el garaje.

Alias “El Chivo” dejó para el final su principal objetivo. Luis Rafael Gutiérrez quería que asesinara a su exmujer y a su madre pero el delincuente no lo complació del todo. Se limitó a llevar a la abogada hasta una habitación en la planta baja de la casa y allí la liquidó de cinco puñaladas. Creen los investigadores que a última hora decidió no matar a la juez para que no se le complicara más la vida y porque presuntamente pensaba que dentro de la residencia iba a hallar más dólares y bolívares.

Desde entonces, el trabajo de los hombres de homicidios del CICPC-Zulia fue implacable. A las 2:30 de la tarde del viernes procesaron una información y en el barrio Alfredo Sadel del sector Los Claveles de Maracaibo, liquidaron a Luis Alberto Rivero Chourio, apodado “El Lulo”, un miembro de la banda de “El Chivo”. A los detectives no les dio tiempo de sacarle información pues se enfrentó a balazos.

Inesperadamente, la muerte de este delincuente, de alguna manera contribuyó a que se esclareciera el caso. “El Lulo” había actuado en varios robos de quinta con el jefe de la banda a quien inicialmente contrató el exmarido de Olga Lucía. Este había rechazado el “trabajo” de asesinar a la abogada y a su madre, pero se sintió acosado por los del CICPC y pensó que pronto iban por él.

Para librarse de ello delató a los verdaderos asesinos. No vaciló para tomar un teléfono y llamar a un oficial de Polisur a quien conoce. Tras recibir la información, los funcionarios del DIEP coordinaron toda una operación para atraparlos. A quien primero atraparon fue Jonatham Josep Gutiérrez en la pizzería que tiene en la Villa San Isidro. Allí mismo detuvieron a “El Coro” cuando llegó en un taxi. Siguieron con las investigaciones y fueron hasta la casa de éste último en el sector El Rosario, vía a Los Bucares.

Seguidamente los funcionarios de Polisur acudieron a la tercera etapa de La Victoria y allí detuvieron al autor intelectual. Luis Rafael Gutiérrez fue detenido en la casa de sus padres.

Una hora después dan con el paradero de Carlos Javier Áñez Coy (18) en el barrio El Níspero. Éste último tenía en su poder, dentro de una maltrecha casa, varias de las prendas robadas en Los Aceitunos.

Los trabajos no cesaron y tras los interrogatorios los de Polisur hallaron la camioneta Grand Vitara en una zona enmontada vía a La Concepción, bordeando el Cuartel del Ejército Bermúdez. La habían quemado como para borrar cualquier evidencia.

Fin del caso

Meses después una comisión mixta de las coordinaciones Oeste, Cristo de Aranza, Irama y Diep del Cuerpo de Policías Bolivariana del Estado Zulia (Cpbez), liquidaron en un fuerte enfrentamiento a Reiner Antonio González González, de 23 años, alias “El Pupi”, uno de los implicados en el asesinato de la abogada Olga Lucía Pineda Sanchez. El careo se registró en el sector Calendario, cerca del hotel La Rosita, en la parroquia Antonio Borjas Romero, al oeste de la ciudad.

Las comisiones realizaban labores de inteligencia para dar con el paradero de este individuo, que fue avistado en la zona abordo de una moto MD color roja. Cabe recordar que alias “El Pupi” se evadió de los calabozos de Polisur junto a alías “El Chivo”, el pasado mes de febrero, y que ambos fueron contactados por alias “Coro” para que efectuaran un robo y le dieran muerte a la joven profesional del Derecho en la urbanización Los Aceitunos.

Mató a quien le dio de comer por simple avaricia: Triste final del contratista Ángel Ramón Bozo

La noche del 27 de abril el comerciante ligado a contratistas de construcción Ángel Ramón Bozo, de 65 años, fue asesinado por la persona a quien le brindó su confianza, lo acobijó y le dio abrigo en una de sus casas: Miguel Ángel Zambrano Marín.

Este hombre planificó la muerte de este empresario, y en compañía de Pedro Luis Vera Lista, de 18 años, y un menor de edad, llevó a cabo de su cometido. La codicia de querer sacar un mejor provecho lo llevó a planificar el robo del auto de su dueño, un Renault Symbol en perfecto estado mecánico. Según su propio testimonio, su plan era llevarse el carro, picarlo y venderlo por partes para irse del país.

“El plan ya rondaba en mi cabeza desde hace varios meses, pero no lo podía hacer solo, fue entonces cuando conocí a Pedro y a “Negrito”, estábamos en una fiesta en Los Claveles, les conté que mi jefe tenía mucha plata y que podíamos sacar provecho si hacíamos bien las cosas”, palabras aportada a la prensa por el propio asesino.

Esa noche, los tres antisociales se fueron con un el plan en sus cabezas, robar un auto para sacarle dinero. No obstante, la idea no funcionó. La noche del 27 de abril, el sexagenario se había desocupado tarde de su rutina diaria en compañía de su chofer y homicida. Todo parecía transcurrir con total normalidad, pero en la mente de Miguel el crimen ya estaba en curso.

“Cerca de las 7.00 de la noche de el sr. Ángel me fue a llevar a mi casa, pero yo le pedí que pasaramos por la bomba el Turf a buscar a dos supuestos mecánicos que me iban a ayudar a reparar la camioneta que la familia me había asignado y la cual tenía la caja dañada. Todo era un señuelo, ya el robo estaba en proceso”.

En el barrio, los dos compinches de Miguel se montaron en el carro. Miguel iba manejando, su jefe de copiloto y los dos compinches del homicida iban en la parte trasera.

Inmediatamente que se montaron, sometieron a su víctima. Habían planeado abandonarlo en San Francisco y perderse con el auto, pero en la reacción de Ángel Bozo fue la de enfrentar a su chofer y a sus dos acompañantes.

“Cuando íbamos por la Circunvalación 2, lo habíamos pasado a la parte trasera del auto, pero Ángel nos enfrentó, no decía no nos saldríamos con la nuestra, que nos iban a encontrar y pagaríamos por eso. La cosa se nos salió de control y hubo un forcejeo dentro del vehículo en marcha. Fue cuando Pedro tomó un mecate y comenzó a ahorcarlo, mientras que el Negrito le sostenía por los pies y yo lo golpeaba”, confesó.

“Cuando nos dimos cuenta que lo habíamos matado, conduje el carro hasta la Zona enmontada donde lo lanzamos y seguidamente decidimos abandonar el carro en el kilómetro 4”.

Los días siguientes al homicidio de Ángel, este hombre lloró enfrente de los parientes, fingió dar consuelo, e incluso, un día antes de entregarse a las autoridades, llamó a la familia para decirle que él quería ir a la tumba de Ángel Bozo para acompañarle un rato porque a su jefe nunca le gustó estar solo.

Finalmente, la presión policial y el remordimiento de un asesinato sobre sus hombros pudieron más que la mentira y la actuación y lo llevaron a rendir cuentas ante las autoridades.

Miguel Ángel no aguantó la presión policial y el remordimiento de haber asesinado a su jefe, allegado y quien se portó como un padre para él en vida, por lo que acudió a las oficinas del Diep de Polisur, en San Francisco y con sangre fría confesó el horrendo crimen.

Mató a la actual pareja de su exesposo por celos: Giorgia Sikyu no soportaba que Maira Alejandra estuviese embarazada

El 27 de junio del presente año Giorgia Sikyu Castillo Rueda, de 31 años, asesinó a puñaladas a la actual pareja de su exesposo, Luis Leal, identificada como Maira Alejandra Lugo Olivares, de 27 años, quien tenía cinco meses de embarazo. El lamentable hecho se registró en el apartamento 6B del edificio Tuy, ubicado en la calle 75, entre avenidas 3G y 3H, parroquia Olegario Villalobos de Maracaibo.

En dicha residencia actualmente vivía Leal de quien se conoció era comerciante, con Maira Alejandra (infortunada) estudiante de relaciones industriales en URBE, pero tiempo atrás, este mismo lugar también fue el hogar de la homicida, quien era estudiante de Medicina en LUZ

A Giorgia le fue fácil entrar al apartamento, puesto que aún conservaba las llaves que su exmarido olvidó quitarle cuando se separaron. Una vez adentro, encontró a su víctima en la sala de baño. Se presume que empezaron a discutir, forcejearon, y uno de los cristales se rompió, por lo que la agresora tomó un pedazo de vidrio y atacó a Maira Alejandra en reiteradas ocasiones, en el cuello y espalda, causándole la macabra muerte.

Fue un crimen atroz. Giorgia tomó un vidrió de una ventana que partió en medio de su arrebato de locura cuando agredía a Maira Alejandra y se lo enterró tres veces en el cuello e igual cantidad de veces en la espalda, revelo una fuente policial ligada a las investigaciones.

El apartamento 6B del edificio Tuy, en la calle 75, entre avenidas 3F y 3G, cerca de las nueve de la mañana se había convertido en la escena de un crimen pasional. De allí hace unos dos años había salido Giorgia Sikyu al romper con su marido Luis, con quien había concebido dos hijos que ahora tienen 7 y 9 años. Salió dolida por la separación y el martes regresó llena de ira pues no aceptaba que Maira Alejandra ocupara, lo que fue su espació, y compartiera con sus dos hijos, quienes residían con su padre y su nueva pareja.

Luego de cometer el aberrante crimen, la asesina optó por emprender la veloz huida del lugar, mientras que las autoridades fueron avisadas por los vecinos del conjunto residencial. Al lugar se presentó una comisión del Cpbez para acordonar la atroz escena en donde la joven quedó tendida en el piso de una de las habitaciones, bañada en sangre. Minutos después llegó El Cicpc para realizar las experticias y el levantamiento del cadáver.

Giorgia quería de cualquier manera volver a vivir junto a su exmarido, un próspero comerciante de nombre Luis, y por ello no se limitó a la hora de actuar para deshacerse de su rival, Maira Alejandra, cuatro años menor que ella y con siete meses de embarazo. Por ello la mañana del martes fue en su búsqueda para “restregarle” que aún se acostaba con Luis pero luego decidió matarla en medio de un feroz ataque.

Tras varios meses de seguimientos y alertas roja emitidas por las autoridades venezolanas Giorgia Sikyu Castillo Rueda, se entregó ante la base de homicidios del CICPC Zulia en compañía de un abogado. Fue presentada por la fiscalía novena del Ministerio Público ante el juez decimotercero de control luego de ser reseñada en la policía científica.

El Tribunal 13 de Control ordenó la privativa de libertad para Giorgia Sikyú Castillo, quien fue imputada por la Fiscalía 9na por el delito de homicidio calificado con alevosía por motivos fútiles e innobles contra Maira Lugo, esposa de su ex pareja.

Por este delito, Castillo podría cumplir hasta 30 años de prisión como lo establece la legislación venezolana, sin embargo, todo dependerá de las circunstancias judiciales de su caso.

En Cabimas se desató EL MONSTRUO al matar a sus tres hijos y herir a su esposa

El 27 de julio del 2017 el municipio Cabimas fue noticia, luego de conocerse el horrendo crimen de tres niños en la calle Mac García del sector Delicias Nueva de Cabimas. José Reyes Fama Barrios de 38 años, bautizado como EL MONSTRUO DE CABIMAS, mató a sus tres pequeños hijos e hirió gravemente a su esposa.

Una perturbación mental que le comenzó en Colombia, hace unos cinco meses, culminó en ese desenlace fatal a las 12:30 de esa madrugada. En una humilde casa Santiago José Fama Sánchez (6), Luis José Fama Sánchez (4) y Adrián David Fama Sánchez (1), fueron asesinados a puñaladas, y a su esposa Indiana Del Valle Sánchez Rojas, de 35, la hirió gravemente al asestarle cuatro heridas punzo penetrantes.

Nadie se imaginaba que aquel hombre que les demostraba tanto amor a sus hijos y a su pareja les fuera repartir 23 puñaladas; todas en el pecho. Al menor lo apuñaló cuatro veces, al siguiente le causó doce heridas penetrantes, al mayor tres y a la madre de éstos, cuatro. Aprovechó que todos dormían en una habitación para atacarlos. Luego de cometer el monstruoso crimen, agarró  uno por uno los cuerpos y los colocó, por razones que nadie se explica, en el porche de su vecino, Juan Gutiérrez, el primero en presenciar el dantesco crimen. Este hombre no creía lo que sus ojos veían, los tres pequeños y su madre estaban apilados, uno encima del otro.

El asesino se negaba a entregarse. Gritaba dentro de la casa que alguien más se encontraba dentro, como si estuviera poseído por un demonio. Finalmente cedió y los oficiales lo arrestaron. Fue llevado al comando de Policabimas y desde entonces guarda silencio, no pronuncia una palabra, aseguraron funcionarios que lo resguardan.

Aquella vez allegados comentaron que José Fama decidió emplear sus conocimientos de albañilería en Colombia y viajó a ese país a comienzo de este año para poder mantener su carga familiar. No fue mucho el tiempo que allí duró. Unos repentinos ataques depresivos lo hicieron retornar a su casa en Cabimas. En esa tierra de la Col, de donde es oriundo, se le agudizó la crisis y en compañía de su mujer, también natural de Cabimas, acudió a un psiquiatra en el hospital de esa localidad.

El médico al parecer le detectó una especie de esquizofrenia y lo sometió a un riguroso tratamiento. Indiana estaba pendiente de buscar los medicamentos. Un familiar de ésta, quien hoy permanece en estado delicado en el Hospital General del Sur de Maracaibo, indicó que la pareja nunca había tenido pleitos y siempre estaba pendiente de sus hijos”. “Él ya a las siete de la noche se recogía con sus muchachos en la casa”, agregó.

Sin embargo, hace cerca de dos meses, el comportamiento de José Reyes se fue tornando violento hasta el punto que llegó a calentar una cabilla y quemar en uno de sus brazos a su mujer. Esa agresión no trascendió más allá de su entorno familiar y de amigos.

EL MONSTRUO DE CABIMAS con ojos desorbitados

Una semana antes del hecho comenzaron a notarlo extraño. La maestra de preescolar Rafael Urdaneta, donde estudiaba el segundo de sus hijos, observó que el padre del niño Luis José Fama se mostraba un poco alterado y con los ojos desorbitados.

Nadie le prestó mucha atención a su nuevo estado emocional y jamás se imaginaron que fuera a llegar al extremo de atentar contra su familia por lo cariñoso y amoroso que se mostraba con sus pequeños.

La acción criminal de Fama tomó por sorpresa a todos quienes lo conocían, pese el cuadro clínico que presentaba. Unos aseguraron que fue poseído por un demonio y otros comenzaron a tomar con más seriedad su estado psiquiátrico.

Independientemente el motivo que lo llevó a ejecutar tan horrendo hecho sangriento, está claro que fue un acto bárbaro, jamás visto en la Costa Oriental del Lago. Sólo se le podría comparar a lo que ejecutó Manuel Alejandro Espinoza Roa (28), conocido como el  “Monstruo de Santa Rosa”.

El pasado siete de septiembre de 2015, asesinó en el sector Santa Rosa de Maracaibo a su mujer Greily Ortega (25) y a sus tres hijastros, Manuel José Hernández Ortega (6), Yusbely Hernández Ortega (7) y Miguel Efrén Ortega (9).

La urbanización Richmond revivió escenas de terror: Alias “El Joche” protagonizó balacera y muerte en la casa de “Antonito” Meleán

José Ignacio Febles Martínez, alías “El Joche”, peligroso sicario de la banda de “Tirson Meleán”, escenificó una de las batallas campales más recordadas en los últimos tiempos, cuando la tarde del 28 de agosto provocó una situación de rehenes en la casa de “Antonito” Meleán, ubicada en la urbanización Richmond, al sur de la ciudad.

Ese día “El Joche” tomó como rehenes a su pareja y sus dos hijos por más de dos horas tras verse acorralado. Ese día funcionarios del Cpbez siguieron a este sicario, quien trató de escapar y se “enconchó” en esa vivienda, que en otrora, específicamente en el 2002, fue también víctima de un atentado con explosivos.

Fueron más de ocho horas en las cuales el sujeto resistió a tiros a efectivos policiales de diferentes cuerpos de seguridad. Pasadas las 3.24 p.m. bajo negociaciones, un familiar de los rehenes logró ingresar a la vivienda y sacar a los dos menores, quienes fueron trasladados a un centro asistencial. A las 4.30 de la tarde se originó un fuerte enfrentamiento entre los uniformados y el antisocial. En medio del careo un funcionario de nombre Onelis Hinestroza, oficial activo del Cpbez, resultó gravemente herido y trasladado de emergencia al Hospital General del Sur donde ingresó sin signos vitales.

Tras más de una hora de balacera, a las 5.48 p.m. un segundo funcionario policial resultó herido y trasladado al hospital. De este último se desconoce su estado actual. En medio de la balacera comenzó a salir humo del interior de la vivienda.

El sujeto, quien mantenía a la mujer sometida, se negaba a entregarse sin la presencia de un fiscal del Ministerio público mientras abría fuego constantemente en contra de los uniformados.

A las 6.30 p.m. los cuerpos policiales solicitaron apoyo de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) cuyos efectivos llegaron al sitio con una tanqueta e intentaron ingresar al inmueble. No obstante en el proceso un efectivo resultó herido. Fue socorrido y sacado en una camilla del perímetro.

Una hora más tarde, a las 8.06 p.m. funcionarios del Sebin asumieron la operación por lo que los otros cuerpos de seguridad se salieron del perímetro. “El Joche” lanzó dos granadas que afortunadamente no estallaron, en los alrededores de la residencia.

“El Joche” resultó muerto luego que comisiones de diferentes organismos ingresaran a la vivienda tras 8 horas de balacera, y en sus manos quedó una granada que estuvo a punto de lanzar a los uniformados.

Febles Martínez fue señalado de resguardar las instalaciones de la vivienda desde hace dos meses, además de integrar la banda de “Tirson” Melean y perpetrar varios homicidios en la región en el primer semestre de este 2017, entre ellos el asesinato del comisionado del Cpbez Edgar Valero, ocurrido en El Manzanillo.

Parisi destacó en aquella oportunidad que alias “El Joche” estaba sindicado de participar en el homicidio de Edilberto Carvajal alias “El Chamuco”, quien fue asesinado dentro de su camioneta Avalanch negra, en el sector Panamericano II.

Según los reportes también guarda vinculación en el crimen de Eudomar David Lossada Rodríguez, de 36 años, asesinado dentro de su vehículo Toyota, modelo Sky, en la av 15 Sierra Maestra. Jean Carlos Villa Aguirre (25), murió al recibir varios disparos dentro de su camioneta Silverado en Ziruma, hecho en el que también participó alias “El Joche”. Otra de las víctimas de este temible sicario fue Deivis Villalobos, baleado en una peña hípica del sector  La Victoria. También estaba sindicado de herir con seis disparos a un oficial del Cpbez al oeste de Maracaibo.

Asimismo se conoció que en el año 2013 este sujeto fue detenido junto a Gabriel José Narváez Crespo por efectivos de Polisur en la vía al aeropuerto La Chinita, luego de una entrega controlada de dinero.

“El Joche” y su compinche eran dirigidos por un recluso de la antigua cárcel de Sabaneta a quien identificaron aquella vez como Jesús Antonio, apodado “El Garfield”.

La demolieron

El 16 de octubre funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas procedieron a demoler la casa que fuese del desaparecido “Antonito” Meleán. Luego de esa escaramuza entre el pistolero de la banda de “Los Meleán” y la autoridad policial, la Oficina Nacional Contra la delincuencia y Financiamiento del Terrorismo, confiscó la referida quinta y cedida al CICPC para la edificación de una dependencia al parecer destinada a investigaciones de homicidios.

En tal sentido la vivienda fue resguardada por funcionarios de este organismo de seguridad, pero el pasado 9 de octubre, sujetos desconocidos lanzaron una granada fragmentaria y mataron al detective Eliecer David Moreno Rangel e hirieron al también detective Jean Pirela, otro de los siete funcionarios que custodiaban la residencia.

Seis delincuentes secuestraron y asesinaron a una trabajadora de Panorama: Todos fueron liquidados

Ruth Granado González, de 43 años, quien desapareció la tarde del pasado 21 de septiembre, fue encontrada sin vida un día después en un terreno del sector Cañada Honda, momentos cuando sus verdugos intentaban enterrar su cuerpo.

Sus familiares la reportaron desaparecida tras salir de su lugar de trabajo, Panorama, a “rebuscarse” en su Chevrolet Spark color plateado, y no regresar a su residencia.

Desde ese entonces comisiones del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), junto a efectivos de la Dirección de Inteligencia y Estrategias Preventivas (Diep) de la Policia Bolivariana del Estado Zulia (Cpbez), iniciaron las investigaciones correspondientes y dieron con el paradero del vehículo.

El comisario general Biagio Parisi, secretario de Seguridad y Orden Público del Zulia, informó a Noticia al Día que la víctima embarcó a un par de jóvenes de sexo masculino, quienes le solicitaron el servicio a la altura de Centro Sur, en la Circunvalación 2, para que les hiciera una carrera, sin saber que minutos después estos serían sus verdugos.

Ruth, según sus allegados, acostumbraba irse por esa zona y tomar pasajeros hacia la zona sur, puesto que vivía en la urbanización El Soler en San Francisco. Al poco tiempo que empezaron a rodar en el Spark hacia el supuesto destino, los sujetos sometieron a la mujer y le anunciaron que se trataba de un atraco, llevándola hasta el barrio Monte Santo, ubicado en parroquia Cacique Mara de Maracaibo, donde vivían ellos y otros miembros de la banda “Los Suicidas”, a la cual pertenecían. Allí hacían espera cuatro compinches más del referido grupo hamponil.

Los delincuentes bajaron a la víctima del vehículo y le propinaron cuatro puñaladas en el cuello con una navaja,  causándole la muerte de forma inmediata. Posteriormente cargaron con el cadáver, le amarraron los pies y manos, colocándole unas piedras y lo lanzaron a un jagüey, ubicado en la zona, detrás de la Alfarería Caribe, la cual colinda con el barrio Poder de Dios, en la misma parroquia, sitio que los desalmados bandidos usaban como guarida. Sin embargo, al ver que el cuerpo flotaba, según las experticias del Cicpc, al día siguiente, decidieron sacarlo del agua y enterrarlo allí mismo.

Fuentes policiales presumen que la mujer reconoció a los delincuentes para que estos le dieran muerte luego de perpetrar el robo de su vehículo.

Abatidos los seis antisociales que mataron a la profesional

Tras labores de inteligencia, funcionarios de la Dirección de Inteligencia y Estrategias Preventivas (Diep) de Irama de la Policía Bolivariana del Estado Zulia, junto al Eje de Homicidios del Cicpc precisaron en la Circunvalación 2 a los delincuentes cuando ruleteaban el carro de Ruth. Los uniformados procedieron a darle la voz de alto, pero los hampones hicieron caso omiso al llamado, originándose una persecución que terminó en la misma autopista, a la altura del sector Amparo, cerca de la guarida.

Los delincuentes, tras chocar el vehículo, descendieron del mismo y corrieron por uno de los callejones del lugar hasta llegar al escondite, al lado del jagüey, donde lanzaron y luego enterraron a la profesional. Las comisiones policiales entraron hasta el lugar y los delincuentes al verse acorralados decidieron abrir fuego, resultando mortalmente heridos. Fueron trasladados al CDI de Amparo donde los médicos de guardia certificaron sus decesos.

Una vez realizadas las pesquisas en la guarida, los sabuesos del Cicpc lograron detectar que el cadáver de la mujer, el cual estaba enterrado allí y procedieron a extraerlo, para luego trasladarlo a la morgue forense de LUZ, donde le fue practicada la autopsia de Ley.

Por ahora solo se conoce que cinco abatidos fueron identificados como Manuel David Díaz de 19 años, quien desde hace 7 meses era buscado por el CICPC por robo en una residencia;  Juan David de 17 años; dos presuntos hermanos de nombre Renny y Ronny y otro conocido como Leonel.

Cinco de estos antisociales residían en el barrio Monte Santo y el sexto habitaba en el barrio el Poder de Dios. Una fuente policial informó que esta banda se dedicaba a asaltar a taxistas y a robar cables de internet.

 

“Tocavidrios” matan a dueña de reconocido restaurante en la avenida Universidad

Yajaira Guerere de Bohórquez, de 44 años, propietaria del Restaurant Angus Grill, ubicado en la avenida 13 de Maracaibo, y quien conducía una camioneta Toyota Sequoia, dorada, fue asesinada por un “tocavidrios” que se disponían a atracarla el pasado 27 de octubre en la llamada “esquina del horror”, en la avenida Delicias con Universidad.

La comerciante fue interceptada por estos delincuentes, en el semáforo de la avenida Universidad con Delicias, y la obligaron a entregarles el celular y otras pertenencias. La dama entró en pánico y decidió acelerar, acción que hizo que los bandidos le propinaran un disparo fatal en la cara. La empresaria fue trasladada al Hospital Universitario donde murió minutos más tarde.

El Cuerpo Policial del Estado Zulia y Polimaracaibo activó un despliegue en la zona para dar con los responsables. Cerca de 50 efectivos entre motos y patrullas cercaron la zona. Liquidaron durante un enfrentamiento, a uno de los responsables de la muerte de la empresaria. El criminal abatido respondía al nombre de Anderson, alias El Tiburón, quien hace dos meses había salido de la cárcel donde pagaba condena por el delito de homicidio.

Luis Adolfo Bohórquez, ganadero y esposo desde hace 25 años de Yajaira, comentó afligido que su mujer convocó a varios de sus empleados para que el domingo fueran hasta Angus Grill, ubicado en la avenida 13 con calle 69 del sector Tierra Negra de Maracaibo. El propósito era hacer unas decoraciones para navidad del conocido restaurante del cual ella llevaba las riendas desde que su marido lo adquirió hace año y medio.

“Mientras yo me ocupaba de las labores agropecuarias ella lo hacía de su restaurante.  Era una mujer dedicada a sus cuatro hijos y a su trabajo. Las cámaras de seguridad registraron la hora que Yajaira salió del Angus Grill para comprar un matero que le faltaba para la decoración. Eran las 10:17 de la mañana del domingo cuando partió y presumo que fue a un vivero en la antigua avenida Fuerzas Armadas. Al parecer encontró cerrado el local y creo que al regresar llegó a una estación de servicio ubicada en Delicias Norte y allí la sometieron”, indicó Luis Alfredo Bohórquez mientras.

Los sabuesos del CICPC obtuvieron un video de una cámara de seguridad de un local comercial donde al parecer se aprecia la camioneta, pero no se detalló si es en el momento cuando la dama fue sometida o luego que iba saliendo de la estación de servicio. Uno de los investigadores explicó que la camioneta Toyota que conducía la víctima, al colocar la palanca en pare, automáticamente se liberan los botones de las puertas. En ese momento pudieron entrar los delincuentes y no descartan que uno de estos pudo conocer a Yajaira.

A la empresaria no le robaron nada. El propio Luis Adolfo aseguró que un funcionario de la policía municipal tomó su bolso y su celular. Hasta esta mañana esas pertenencias de Yajaira Ramona no habían sido remitidas a la División de Homicidios del CICPC.

La investigaciones del caso las dirigió el propio comisario general Jesús Teresén, jefe de la Región Estratégicas de Investigaciones Penales (Redip) en el occidente del país. El jefe policial designó a sus mejores hombres para dar con los asesinos de la prospera empresaria.

Los trabajos investigativos que hasta ahora han practicado el CICPC indican que la bala que mató a la empresaria le entró en la parte arriba del seno derecho y se le alojó en la parte izquierda. Una vez mal herida, la camioneta Toyota continuó la marcha e impactó levemente con uno de los parales del semáforo ubicado en la avenida Delicias con calle 61 (Universidad). Luis Adolfo Bohorquez explicó que su esposa conversaba con su madre por teléfono y ésta última escuchó una especie de escándalo, lo que presume fue el momento cuando la sometieron.

“No creo que ella se resistió al robo. Acostumbraba a darle concejos a sus hijos de cómo actuar si llegasen a ser presas del hampa. Ya Yajaira habían sido víctima de un asaltó en esa peligrosa esquina de Delicias con la 61. Un “tocavidrios” le quitó el teléfono. Le decía a su familia que no inventaran nada si los atracaban y en su defecto entregaran lo que los delincuentes les exigieran”, agregó a su comentario el ganadero.

Por ello no se explica porque la golpearon, la tomaron por el pelo y le dispararon. Ella hubiera accedido sin ningún problema entregar sus bienes. Uno de los investigadores no descarta que quienes la sometieron sean miembros de una banda dedicada a robar lujosas camionetas Toyotas para luego ser llevadas a Colombia. Estos delincuentes en esos casos acostumbrar a raptar a sus víctimas por horas hasta que el vehículo esté en la frontera colombo-venezolana. Generalmente no castigan físicamente a sus víctimas si se trata de mujeres.

 

Desalmada mató a golpes y mordiscos a su hija de tres años en Haticos: La niña también fue violada

Una mujer, identificada como Yoliber del Carmen Montiel Montiel, mató a su hija a mordiscos y golpes, y luego –como si nada- la ingresó a las 9 de la noche del pasado 04 de octubre al hospital Chiquinquirá, simulando una enfermedad, pero la pequeña ingresó sin signos vitales. La víctima respondía al nombre de Jhoana Carolina Montiel, de 3 años.

Fue un asesinato sin precedente en la historia criminal de Venezuela. Yoliber Montiel, quien según sus parientes, tiene tres meses de embarazo, reside con su pareja Gustavo Adolfo Ferrer, de 26 años. Sus tres hijos los tenía regados. El varón vive con su padre, Jhoana Carolina vivió con su bisabuela y la niña de un año, a quien concibió con su actual pareja, la criaba, Dilia Ferrer, madre de este hombre, quien además es su vecina en La Arreaga.

Mujeres que residen cerca y que conocen a Yoliber y a su marido Gustavo, confirmaron que esta tenía pocos años  viviendo allí, en oportunidades trabajaba limpiando en casas de familia y que en efecto, hace tres semanas se trajo a su hija de tres años de Mara pues su madre recién había fallecido y sus hermanas le pidieron que se hiciera cargo de Jhoana Carolina, a quien había dejado a cargo de su abuela desde que ésta tenía tres meses.

Aseguraron estas mujeres que Yoliber salía casi desnuda de su casa para la bodega y dejaba a su hija encerrada. Constantemente la maltrataba y encendía el equipo a todo volumen para que no escucharan el llanto de la pequeña. “Gustavo encontró a la niña tirada en el piso del baño, había tomado agua de la poceta. Al parecer su madre la mordió y luego la golpeó. Después de eso fue que la sacó para llevarla al hospital”.

Dilia Ferrer, comentó que hace poco descubrió el maltrato que Yoliber le hacía a su hija y no fue hasta ayer que descubrió que la mordía. “Yo tenía como dos semanas que no veía a Jhoana Carolina y cuando le preguntaba por ella siempre me decía que estaba durmiendo. Prendía el equipo a todo volumen pero mi hija me decía que escuchara bien…que la niña lloraba. Ayer cuando mi hija le preguntó porque la mordía le dijo que lo hacía porque no tenía nada que comer. Quedó asombrada por lo que escuchó y esta madrugada se lo contó”.

Yorexi Montiel, tía de Jhoana, señala y asegura que su hermana debió estar bajo los efectos de las drogas para cometer este crimen, porque a pesar del maltrato que le daba a su hija, jamás pensaron que podría matarla.

“Debió estar drogada, porque los vecinos de donde vivía con ese tipo dicen que él consumía y vendía drogas. No descartamos que por eso hiciera lo que hizo. No hemos hablado con ella, y de momento no queremos hacerlo. La familia está indignada, dolida y muy molesta por todo esto”, detalló.

Ese hecho ocurrió en una humilde vivienda de en el barrio La Arreaga de los Haticos el pasado miércoles en la noche, adonde Yoliber se llevó a vivir a Jhoana tras quitársela a su bisabuela tras la muerte de su madre.

Yorexi contó que hace tres semanas su hermana Yoribel se fue con Gustavo a La Arreaga, tras pasar varias semanas en la casa materna, en el sector Sipi Sipi. “Mi madre falleció y Yoribel siempre estuvo perdida. Apareció un día después del entierro, y como si nada hubiese pasado para ella”, comentó.

Yoribel convivió varios días junto a sus hermanas, su bisabuela y sus tres hijos, el varón de 5 años, la hija que concibió con Gustavo y la pequeña Jhoana. Esos días fueron de total normalidad según comentaron, excepto algunos episodios donde “La Canibal Zuliana” se mostró violenta con la segunda de sus hijos, porque presuntamente golpeaba mucho a su hermanita de un año.

Le agarró rabia

Nadie sabe aún a ciencia cierta por qué Yoribel se mostraba violenta con Jhoana. Algunos de sus familiares y vecinos presumen que su nuevo embarazo la afectó y le cambió el humor y los sentimientos para con su hija.

“Se la pasaba golpeándola, y no eran simples nalgadas o manotones, no, le daba golpes secos por la espalda o por donde la agarrara. En reiteradas ocasiones le reclamamos, pero siempre se alteraba. Nunca nos explicamos ese comportamiento”, contó Yorexi.

Los episodios de violencia para con la niña eran frecuentas según contaron. Una vecina manifestó que “yo le reclamé cuando le dio un golpe porque empujó a una primita cuando jugaban. Ella se alteró conmigo de una manera porque le dije que no era la forma de golpear a una menor”, contó Odalis Rodríguez.

Aseguraron que Yoribel siempre fue una joven tranquila, que era explosiva en algunas ocasiones cuando discutía con sus hermanas, pero que jamás mostró tanta violencia a tal magnitud.

Su madre y su padrastro, habían sumergido a la niña en un mundo de maldad. Se especula que le causaron todo ese daño físico y psicológico en medio de ritos satánicos por grandes consumo de droga. Yolimar llegó a decir que la mordía porque no tenía nada que comer. Pero además la quemaron, al parecer con cigarrillos y objetos metálicos puestos al fuego, le arañaron sus brazos, piernas, espalda y le cortaron todo su cabello. De paso fue violada, presuntamente por Gustavo Ferrer y recibió cuatro golpes en la cabeza. Fue toda una barbarie lo que hicieron con el infante. Vecinos de La Arreaga aseguraron que Yoliber le daba volumen a su equipo de sonido para que no escucharan el llanto de la bebé cuando la castigaba.

Luego que la mató, pretendió simular el crimen y la llevó al hospital Chiquinquirá de Maracaibo a las nueve de la noche del pasado jueves. Había dicho que la niña se había caído y tenía mucha fiebre. No pudo engañar a nadie. La médico que le descubrió el cuerpecito notó inmediatamente que estaba sin vida, marcadamente mordida y golpeada. El Cicpc se encargaría de detenerla en ese hospital y una hora después capturaron a su marido.

Luego de la detención de esta madre asesina, sólo la ha visitado una de sus primas. Esta, al preguntarle por qué mató de esa manera a su hija, solo bajó la cabeza y cayó; no dijo absolutamente nada. Los investigadores creen que no lo hizo en medio de un ataque de locura sino por el gran consumo de droga.

 

Más de 40 pescadores fueron asesinados en este 2017: “Piratas” ejecutaron varias masacres en el Lago de Maracaibo

La vida del pescador artesanal se ha convertido en un peligro en estos últimos años, y en este 2017 se reportaron la muerte de al menos 40 personas dedicadas a este oficio, quienes salieron en sus pequeñas embarcaciones y fueron asesinados por “piratas” en las costas del Lago de Maracaibo.

Desde Maracaibo, La Cañada, El Moján, Los Puertos de Altagracia, Cabimas, Santa Rita, entre otros sectores, salieron las víctimas, quienes fueron encontrados horas, o hasta días después, flotando en el estuario marabino, tras ser víctimas del robo.

Seis pescadores fueron atacados frente a la Vereda

La madrugada del 11 de agosto seis pescadores fueron atacados por los llamados “piratas”. Enmanuel José Puche Olivares, de 15 años; Leonardo Yamarte, de 44 años; Juan Gabriel Molero Bracho, de 40, conocido como “Chayane; Hernando José Olivares, de 25, conocido como “Café”; Reinaldo Domador, conocido como “Cali”; y Víctor Higinio Sánchez Sulbarán, conocido como “Capiro”, fueron atacados por al menos seis sujetos.

Testigos de esta masacre señalan que este grupo de hombres pescaban cerca de la Vereda del Lago. Las tres embarcaciones que tripulaban estaban juntas. De repente aparecieron los “Piratas del Lago” en dos “chalanas”, una “picúa” y otra “popa mocha” con un motor de 75 hp.

“Esos sujetos llegaron disparando. Solo se escucharon las ráfagas y se veían los destellos. Los que estábamos relativamente cerca salimos desprendidos. Huimos del lugar por temor a que nos mataran”, contó un pescador que observó el ataque, y que les avisó a los familiares de las víctimas al llegar a tierra.

La noticia corrió como pólvora y a la media hora del hecho, familiares y demás pescadores salieron al lago en búsqueda de sus parientes, pero no encontraron nada en el lugar, y por ello decidieron recorrer las costas del municipio Santa Rita.

Cinco pescadores muertos en La Cañada

Cinco familias lloran a los pescadores asesinados la noche del pasado domingo 29 de octubre. Cinco hombres, todos primos, zarparon a las 5.00 de la tarde de ese día a realizar su jornada de pesca, pero no regresaron. Fueron asesinados a mansalva por un grupo de “Piratas del Lago” para robarles sus pertenencias, motores y embarcaciones.

Como Francisco José Parra Vílchez, de 23 años, Nerio Elí Barrios Morillo de 40, Xavier Jesús Urdaneta Díaz, de 30 años, Rafael Segundo Urdaneta Añez, y Luigi Pérez Chourio, fueron identificados los pescadores que salieron de la playa Yojanito en la lancha Cruz Santo.

Madres, padres, esposas, hijos, hermanos, todos gritaban de desespero, rabia e impotencia por lo sucedido. Jamás pensaron que terminarían así, sobre una bandeja fría que los condujo a la furgoneta del Cicpc, arropados en una sabana.

Escenas desgarradoras se vivieron en la sede del Cuerpo de Bomberos de La Cañada el 31 de octubre, lugar donde fueron trasladados los cadáveres. Familiares, vecinos y amigos de las víctimas se conglomeraron al enterarse del hallazgo de los cuerpos, que presentaron heridas por arma de fuego en la cabeza, además de un avanzado estado de descomposición.

Poco se logró saber sobre los cuatro pescadores hallados sin vida. Se supo que residían en el sector La Ensenada, en la Calle Larga, y que trabajaban desde hace meses juntos pescando en el Lago. Sobre Francisco José Parra Vílchez se conoció que dejó dos hijos de 4 y un año; sobre Nerio, era apodado “Machito” y dejó dos hijos adolescentes de 18 y 16 años, respectivamente; sobre Xavier que dejó siete hijos y su esposa embarazada; y sobre Rafael, apodado “Rafito”, dejó tres hijos.

La mañana del 01 de noviembre flotó el cadáver del quinto pescador desaparecido.

Sobre las víctimas

Poco se logró saber sobre los cuatro pescadores hallados sin vida. Se supo que residían en el sector La Ensenada, en la Calle Larga, y que trabajaban desde hace meses juntos pescando en el Lago.

Sobre Francisco José Parra Vílchez se conoció que dejó dos hijos de 4 y un año; sobre Nerio, era apodado “Machito” y dejó dos hijos adolescentes de 18 y 16 años, respectivamente; sobre Xavier que dejó siete hijos y su esposa embarazada; y sobre Rafael, apodado “Rafito”, dejó tres hijos.

Efectivos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, penales y Criminalísticas (Cicpc), acudieron al lugar a realizar las experticias correspondientes y trasladar los cuerpos a la morgue de Maracaibo. Hasta ahora el móvil que se maneja es la resistencia al robo.

 

Jardinero estranguló y enterró a una comerciante para robarle sus dólares en San Francisco

El pasado 29 de noviembre se registró un horrendo homicidio en una villa del municipio San Francisco. La comerciante Magdalena del Valle Mejías la Cruz, y TSU en mercadeo de 48 años, fue hallada sin vida y enterrada en el área del salón de fiestas de la urbanización South Park.

José Luis Bolaño Piñere, de 40 años, su jardinero, decidido acabar con la vida de la comerciante, el lunes en el mediodía, para robarle unos dólares que le había enviado su hijo de Estados Unidos, según lo dio a conocer una fuente ligada a la investigación del caso, según las propias declaraciones del asesino.

El informante destacó que el jardinero entraba de vez en cuando a la vivienda de Magdalena, para hacerle mandados y favores remunerados. El sujeto se dio cuenta que la dama manejaba grandes sumas de dinero, porque estaba remodelando la vivienda, que tenía objetos de valor y los dólares, por lo que decidió planificar su muerte.

Bolaño empezó a ser el primer sospechoso, una vez que su propia esposa se presentó en el lugar de los hechos y manifestó estar preocupada porque su marido tenía dos días sin volver a casa. Inmediatamente, eso creó suspicacia en los sabuesos del Cicpc y fue detenido.

Durante el primer interrogatorio, Bolaño aseguró, muy nervioso, a los detectives del Cicpc que había cometido el crimen junto a otra persona, que se presumía era la pareja de Magdalena, pero durante una segunda ronda de preguntas, el hombre confesó haber perpetrado el femicidio sin la ayuda de nadie más.

El lunes por la tarde le tocó la puerta a Magdalena y ella con confianza le mando a pasar. Fue entonces cuando le dijo que necesitaba dinero para resolver un problema. La víctima pensó que era una cantidad insignificante e intentó darle algo pero el sujeto pensaba en dólares. Fue así como se le fue encima, la tomó por detrás y la estranguló. Varios aruños de la indefensa mujer quedaron en los brazos de Bolaños como evidencia.

Familiares de Magdalena creen que al jardinero José Luis Bolaño Piñere (40), no lo hizo sólo y que debe haber otro autor que pudiera ser intelectual o material. “No entendemos porque ese hombre cuando lo detuvieron en la mañana del miércoles dijo que el novio de Magdalena le había encargado que la sometiera y la atara para él estrangularla. Horas después, le confesó a los detectives que había sido él sólo y que el crimen lo cometió para robarle unos dólares”, dijo la hermana de la hoy occisa quien era TSU en mercadeo y desde hace diez años laboraba en una empresa de lubricantes en la Circunvalación 2.

Comentó uno de los parientes que allí conoció a su actual pareja, de quien sólo lo conoce como Leandro, un comerciante dueño de una venta de lubricantes en La Concepción que compraba en la empresa donde laboraba Magdalena. “En ese lugar se conocieron y desde hace unos tres meses mantenían una relación sentimental”, agregó.

Relata esta hermana de la víctima que se extrañó porque el lunes por la tarde ella no la llamó para ver si había llegado a Coro. Esta sí lo hizo pero Magdalena no respondió. Inmediatamente se encendieron las alarmas y el martes otros familiares fueron a su casa. La hallaron cerrada pero vecinos de la villa había detectado algo irregular. Una residente vio cuando el jardinero hacía un hueco cerca del área del salón de fiesta y le reclamó.

Bolaño Piñere alegó que el hoyo era para enterar basura y la dama le respondió que eso estaba prohibido. Prometió taparlo y así lo hizo pero luego que sepultó el cuerpo de Magdalena a quien estranguló, presuntamente, la tarde del lunes. Los investigadores descubrieron luego de intensos interrogatorios que el jardinero enterró a su víctima a altas horas de la noche del lunes.

La sospecha de los vecinos se convirtió en denuncia anónima. De esa manera los detectives de homicidios llegaron a las tres de la madrugada del miércoles a la urbanización South Park. Media hora después habían sacado el cuerpo y en la mañana aprehendieron a Bolaños.

Según los sabuesos del CICPC Bolaños se enteró de que un hijo de Magdalena, quien esta residenciado en Norteamérica, le había enviado unos dólares. La confesión que el asesino le hizo al CICPC revela que días atrás, este escuchó cuando Mejías La Cruz hablaba con alguien por teléfono y le dijo que tenía guardado unos dólares. Desde entonces planificó robarla.

La vida de Magdalena fue tormentosa y marcada de malos desenlaces. En junio de 2016, tenía un año de haberse separado de su esposo, Jesús Gabriel Vergara, pero este no aceptaba el fin de la relación sentimental y en un arranque de celos, el día 8 de ese mismo mes, atacó el camión del comerciante, Giovanni Rincón, pareja para ese entonces de la hoy occisa, partiéndole los vidrios. No bastándole con eso, su ira y obsesión por su exmujer fue aumentando y unos días después, el 26 de ese mismo mes, contrató un a sicario, quien le asestó tres disparos mortales al hombre que salía con la también comerciante.

A raíz de esa muerte, Madalena, quien vivía en la urbanización El Soler, se tuvo que mudar de allí, puesto que la familia de Giovanni, presuntamente, la buscaba para vengarse. A juicio de los deudos, el deceso del comerciante era culpa de ella.

 

Diciembre triste para los pequeños Neibeli y Cristian: Ambos fueron violados y asesinados a golpes por sus padrastros

En tan solo dos días la vida de dos niños fue truncada por sus padrastros. Fue el inicio del mes de diciembre, que para muchos significa paz, alegría, reconciliación y fiestas, pero para dos niños de año y medio significó la muerte.

El primer caso registrado fue el de la pequeña Naibeli Joseli González Quevedo, de un año y siete meses fue asesinada, a golpes, por su madre y padrastro, Lignarys Michel Quevedo Parra, de 27 años y Oswaldo Antonio Sosa Torrealba, de 35, en la vivienda de la pareja, situada en la calle 9 A de Barrio Encantado, sector San Ramón del municipio San Francisco.

La autopsia de ley reveló que la pequeña murió, debido a un shock hipovolemico y hemorragia interna, producto de los múltiples golpes que recibió de sus verdugos. Además, presentó trauma abdominal cerrado y floración anal antigua, es decir, le desprendieron el hígado, tras la paliza que recibió.

Lignarys y Oswaldo fueron detenidos por una comisión del Cicpc en el hospital materno de San Francisco. La pareja informó a las autoridades al llegar al hospital que la niña se había caído. Los hombres del CICPC no se convencieron de ello y se los llevaron detenidos. Poco después la autopsia reveló que la niña tenía trauma abdominal cerrado, desprendimiento de hígado y había sido violada.

NAD investigó sobre el caso y descubrió que Lignarys Michel Quevedo tuvo cuatro hijas y regaló a las tres mayores que ahora tienen siete, seis y cinco años. A la menor intentó dársela a su abuela paterna pera está no habría aceptado.

Esta mujer residía en una vivienda ubicada en la calle 9 del barrio Encantado junto a su nueva pareja, Oswaldo Antonio Sosa Torrealba (35), quien había conocido unos cuatro meses atrás. Ella había comenzado a trabajar como obrera de limpieza en la alcaldía de San Francisco el pasado lunes y de él nadie por el sector dijo conocerlo.

Comentaron que este sujeto el miércoles por la mañana estaba en la casa con su mujer Lignarys y con su hijastra. Unos vecinos aseguraron que Sosa le dijo a los policías que no estaba en la vivienda pero lo desmintieron. A la pequeña la llevaron vecinos al hospital materno pero falleció a los pocos minutos. Luego se presentó su madre y su nuevo marido.

Indignada, una mujer que dijo haberse hecho cargo de dos de las hijas de Lignarys, dijo que ambos tienen que pagar con cárcel la muerte de Naibeli Joseli. Aseveró que ella tenía descuidada a la menor de sus hijas al igual que lo hizo con sus otras hijas a quien regaló.

Otras mujeres que residen por esa barriada comentaron que eso que hicieron con la pequeña pareciera obra del demonio.

El pequeño Cristián también fue asesinado

Un día después de la muerte de la pequeña Naibelis, y que la colectividad zuliana no salía de su asombro por este horrendo hecho, se registró un caso similar, que tuvo como víctima a un niño de año y medio, llamado Cristián José Polo Torrealba.

Funcionarios del Eje de Homicidios del Cicpc Zulia practicaron la detención de Engelberth de Jesús Ruiz Torres por la muerte del pequeño Cristián, en un hecho registrado en el barrio La Pradera, en la parroquia Francisco Eugenio Bustamante, luego que se iniciara una averiguación muerte, pero la autopsia arrojó que el pequeño tenía desprendimiento de hígado, de un riñón y fractura craneal, además de presunto abuso sexual.

el pequeño fue ingresado a la Emergencia del Materno de Cuatricentenario sin vida. Los galenos de guardia detallaron que el pequeño presentaba hematomas en diferentes partes del cuerpo, y al detallarlo a profundidad le observaron una irritación en sus partes íntimas, además de una infección severa en su boca.

Enseguida se encendieron las alarmas y una comisión del Cuerpo de Policías Bolivariana del Estado Zulia (Cpbez) retuvo a la madre, llamada Arianna Torrealba, y al padrastro del menor Engelberth de Jesús Ruiz Torres, de 21 años. Ambos fueron posteriormente puestos a disposición del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, organismo que inició las investigaciones y determinó que el pequeño fue ultrajado y golpeado.

Según la autopsia realizada al menor, el niño habría presentado signos de violación desde hace varios días, lo que hace presumir que Engelberth habría abusado de él con el consentimiento de su pareja Arianna, quien fue liberada por el Cicpc, horas después de intensos interrogatorios.

Los hechos

Las primeras investigaciones desplegadas arrojaron que este hecho se registró en una humilde vivienda ubicada en la calle 85 con avenida 94 del barrio La Pradera en la parroquia Francisco Eugenio Bustamante, cerca del barrio La Lechuga.

Familiares paternos del pequeño afirmaron que testigos de dicha barriada vieron salir a la madre del menor de la pieza donde residía junto a Engelberth, y él se asomó varias veces para saber si ella venía, puesto que el pequeño lloraba mucho.

El vecino que escuchó los gritos del menor no le prestó atención, pues pensó que lloraba por la presencia de su madre, sin imaginar que algo malo y oscuro tramaba Engelberth. Aprovechó que Arianna había salido para cometer su aberración.

A los pocos minutos de regresar Arianna a la casa, quien presuntamente había salido a un abasto a comprar un kilo de arroz, salieron corriendo al Hospital, pues el pequeño Cristián se le desvaneció en sus brazos.

Al llegar al materno el niño ingresó sin vida, y no fue hasta tres horas después que la familia paterna del pequeño fue avisada de lo sucedido.

La abuela materna del pequeño aseveró qwue Cristián al ver a su padrastro Engelberth, corría y se le metía a su madre entre las piernas. Era el miedo que sentía y pese a ello, Arianna dijo desconocer que su hijo era sometido a actos de aberración y castigo físico por su padrastro. Sin embargo fue detenida pero luego dejada en libertad. Aseveran parientes de la víctima que desde que salió del CICPC se desapareció.

 

Varios funcionarios han sido asesinados en el este 2017: Al menos 3 Cicpc están en la lista

Son varios los funcionarios de diferentes organismos de seguridad en el estado que han sido asesinados en diferentes hechos, pero en este resumen resaltamos cuatro casos, donde un funcionario del Cpbez cayó muerto en un intenso enfrentamiento, y otros tres detectives del Cicpc han sido asesinados en el último trimestre de este 2017.

Durante la balacera que duró más de 8 horas, en la urbanización Richmond el pasado mes de agosto, y que dejó a un peligroso sicario muerto, identificado como José Ignacio Febles Martínez, alías “El Joche”, también murió un efectivo del Cpbez, adscrito al Diep y ERE identificado como Onelis Hinestroza.

Hinestroza era oficial agregado del Cuerpo de Policías Bolivariana del estado Zulia (Cpbez), adscrito al Equipo de Respuestas Especiales (ERE) con siete de servicio, y para el momento del hecho estaba asignado como escolta en la Residencia Oficial del Gobernador del Zulia.

El oficial estaba libre de servicio, acudió al llamado que les hicieran a todos los oficiales que se encontraban disponible ante cualquier eventualidad. Su pasión lo llevó a comandar la incursión que hiciera un grupo de funcionarios en el interior del inmueble tras la liberación de los rehenes.

Fue este joven funcionario, quien abrió la puerta de la habitación donde se escondía José Ignacio Febles Martínez, alias “El Joche”, de 22 años, y miembro de la banda de Tirson Melean. Por esa acción este peligroso sicario logró herirlo en la región intercostal, que a la postre le costó la vida cuando era intervenido quirúrgicamente en el Hospital General del Sur.

El comisario BIagio Parisi, secretario de Seguridad y Orden Público, aseveró a las afueras de la Mansión Apostólica, lugar donde es velado el funcionario, que “Hinestroza demostró siempre su ímpetu, sus ganas de servir, de luchar contra la delincuencia, y es por ello que era una de las piezas fundamentales del ERE. Fue quien derribó la puerta de la habitación, sin contar que éste sujeto esperaba a los funcionarios. Al abrirse esa puerta “El Joche” soltó una ráfaga de disparos”, comentó.

Tres Cicpc fueron asesinados en el último trimestre de 2017

La madrugada del pasado 9 de octubre fue lanzada una granada fragmentaria en la casa del desaparecido Antonito Meleán, ubicada en la urbanización La Richmond, donde hace apenas unos dos meses se produjo una situación de rehenes, y donde posteriormente fue abatido por las fuerzas del orden público uno de los principales sicarios de Tirso Meleán.

Se conoció que el funcionario muerto respondía al nombre de Eliecer David Moreno Rangel, de 25 años, quien luego de ser herido, fue traslado por compañeros a la clínica Sagrada Familia, donde posteriormente murió. El otro Cicpc fue identificado como Jean Pirela, quien se encuentra en delicado estado de salud.

El funcionario estaba adscrito al Eje de Homicidios del Cicpc Zulia. Tenía cuatro años y medio en la institución y tenía el rango de Detective Agregado. Se presume que el atentado es producto de una venganza de los Meleán por haber liquidado al sicario y haberse apropiado de la casa de Antonito Meleán.

Al lugar acudió el comisario Giovanny González, jefe de la delegación del Cicpc con un equipo multidisciplinario de varias divisiones de la policía científica para iniciar las investigaciones, y realizar todo el trabajo. Igualmente el comisario Biagio Parisi desplegó sus mejores hombres de inteligencia para dar con los cabecillas que ordenaron este ataque.

Cabe recordar que la madrugada del pasado martes 5 de diciembre, el detective agregado Antonio José Cordero, de 32 años, fue asesinado en un puesto de comida rápida, ubicado en la calle 67, sector Cecilio Acosta, entre avenidas 9 y 9B, parroquia Chiquinquirá de Maracaibo.

Cordero se encontraba con unos amigos en el negocio, pero estos se retiraron y al quedar solo fue sorprendido por sujetos desconocidos, quienes le dispararon en múltiples oportunidades, desde el interior de un vehículo, marca Hyundai Getz, color celeste, dejándolo muerto en el sitio.

El informante precisó que los asesinos de Cordero huyeron con sentido a la calle 70 de ese sector donde abandonaron el vehículo y lo incendiaron.

La noche del pasado jueves 14 de diciembres dos sicarios en moto le dieron muerte a otro detective del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) José Acosta, en el sector Los Planazos al noroeste de la ciudad, cuando se desplazaba en su vehículo, un Mitsubishi Lancer color blanco, siendo el segundo caso registrado en menos de diez días.

Se conoció que el funcionario se encontraba en la zona cuando fue interceptado por el par de sicarios, que sin mediar palabras le dispararon en reiteradas ocasiones hasta dejarlo muerto dentro del vehículo, provocando que colisionara contra un poste eléctrico. Acosta estaba adscrito a la Brigada Contra Bandas Organizadas de la Policía Científica.

Se realizó un gran despliegue policial por parte de los diferentes organismos de seguridad del estado, para dar con el paradero de los asesinos de este funcionario del Cicpc, que sería el segundo detective de esta institución asesinado en menos de diez días.

Un Cpbez muerto en Machiques durante balacera

Dos muertos, entre ellos un funcionario del DIEP del Cuerpo de Policía Bolivariana del Estado Zulia (Cpbez) y dos heridos fue el saldo de una fuerte balacera que se registró la madrugada de este lunes 18 de diciembre, en el sector Funda, parroquia Libertad del municipio Machiques de Perijá.

Una fuente policial informó que dos sujetos desconocidos, fuertemente armados, descendieron de un vehículo, color azul y abrieron fuego contra los presentes, en plena vía pública del referido lugar.

En el hecho, un joven llamado Luis Felipe Carmona García, de 21 años, murió al igual que Roque Alexander Márquez, de 27 años, oficial activo del Cpbez, quien recibió ocho disparos; cinco en el abdomen, dos en el tórax y uno en el cuello. El efectivo fue intervenido quirúrgicamente en la Clínica Humberto Corona, pero no resistió la operación y murió.

De igual manera, en el tiroteo resultó herido Romer Eduardo Pirela, de 27 años con un disparo en el abdomen y Hugo Carmona, de 19, quien recibió el impacto de bala en el glúteo. De estos últimos se desconocen sus condiciones de salud.

Fotos: Xiomara Solano/ David Moreno/ Rafael Bastidas/ José López

Redacción: Ángel Romero

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